3/31/2009

A Caverna

Es negro, dijo Cipriano Algor. Ya cuando fue a llevarle la comida le había parecido que el animal tenía ese color, o, como no faltará quien afirme, esa ausencia de él, pero era de noche, y si de noche hasta los gatos blancos son pardos, lo mismo, o más tenebroso, se podría decir de un perro visto por primera vez debajo de una morera cuando una lluvia menuda y nocturna disolvía la linea de separación entre los seres y las cosas, aproximandolos, a éstos, a las cosas en las que, más tarde o más temprano, se han de transformar.

(desculpas pela traduçao)

1 Comments:

At 1/4/09 00:10, Blogger Bicho said...

Saramago, qué grande. Me costó pillarle el ritmo a La Caverna cuando lo leí, pero es fascinante. Aunque yo sigo siendo devota de su Ensayo sobre la ceguera.

Un saludo traductor

 

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