ciento volando
4/26/2009
4/25/2009
Diálogos de bareto
- ...para que luego digan que irse de juerga es una pérdida de tiempo...
- Con el tiempo pasa como con el dinero: a veces, la mejor manera de aprovecharlo consiste en perderlo.
4/20/2009
Ayer soñé que estaba sentado,
que escuchaba la música detrás de las paredes.
Soñé con las manos blancas, con una guarida negra;
soñé con guardianes del espacio
armados con minutos y saludos.
Ayer soñé que estaba sentado,
soñé con media sonrisa,
con unas piernas axfisiadas
por los charcos de purpúreos reflejos.
Y en lo más profundo del sueño
encontré palabras, miles de ellas, densas, apiñadas, compactas, enlazadas sin interrupción.
Y soñé con la primavera
y aún estaba lloviendo.
Soñé con Sevilla
y aun no llegó la feria.
Soñé con la playa
dando la espalda al río.
Creo que también soñé con un abrazo.
4/19/2009
Cry me a river
Now you say you're lonely,
you cried the whole night through.
Well, you can cry me a river,
cry me a river,
I cried a river over you.
Now you say you're sorry
for being so untrue.
Well, you can cry me a river,
cry me a river,
I cried a river over you.
You drove me, nearly drove me, out of my head
while you never shed a tear.
Remember, I remember, all that you said.
You told me love was too plebeian,
told me you were through with me and
now you say you love me,
well, just to prove that you do.
Come on and cry me a river,
cry me a river
I cried a river over you.
4/16/2009
El herido (I)
Por los campos luchados se extienden los heridos.
Y de aquella extensión de cuerpos luchadores
salta un trigal de chorros calientes, extendidos
en roncos surtidores.
La sangre llueve siempre boca arriba, hacia el cielo.
Y las heridas suenan, igual que caracolas,
cuando hay en las heridas celeridad de vuelo,
esencia de las olas.
La sangre huele a mar, sabe a mar y a bodega.
La bodega del mar, del vino bravo, estalla
allí donde el herido palpitante se anega,
y florece, y se halla.
Herido estoy, miradme: necesito más vidas.
La que contengo es poca para el gran cometido
de sangre que quisiera perder por las heridas.
Decid quién no fue herido.
Mi vida es una herida de juventud dichosa.
¡Ay de quien no esté herido, de quien jamás se siente
herido por la vida, ni en la vida reposa
herido alegremente!
Si hasta a los hospitales se va con alegría,
se convierten en huertos de heridas entreabiertas,
de adelfos florecidos ante la cirugía,
de ensangrentadas puertas.
4/15/2009
Por qué lo hiciste
Cuando te muerdes el labio
se convierte en el centro de una esfera
donde cabe todo lo imaginable.
Cuando te muerdes el labio
se pierde la memoria en una espiral
de coordenadas temporales.
Cuando te muerdes el labio
se pueden confundir con él cada uno
de los puntos cardinales.
Cuando te muerdes el labio
se nos olvidan que existen otras culturas,
otros paises.
Cuando te muerdes el labio
se oye detrás de él una algarabía
de sueños ebrios.
Cuando te muerdes el labio
se puede ver a traves de personas
que en otra vida fueron biombos.
Cuando te muerdes el labio
Puccini se detiene a escuchar la música
con un puro apagado en la mano.
Cuando te muerdes el labio
los ruiseñores comienzan a lamentarse
en canciones escritas en alemán.
Cuando te muerdes el labio
el vaso no está medio lleno ni medio vacio
sino todo lo contrario.
Cuando te muerdes el labio
las calles se vuelven resbaladizas
como un hielo oscuro.
Cuando te muerdes el labio
te busco en cada onda luminosa
que no repose sobre ti.
Cuando te muerdes el labio
el suelo se confunde con los pasos
de tan negro.
Cuando te muerdes el labio
se acaban los días, las noches y las calles,
y comienza el tic-tac de las bombillas.
4/13/2009
El herido (II)
Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho; dan espumas mis venas
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.
Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.
Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.
Retoñarán aladas de savia sin otoño,
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.
4/11/2009
EL ESCARMIENTO
Tú, pues, ¡oh caminante!, que me escuchas,
si pretendes salir con la victoria
del monstruo con quien luchas,
harás que se adelante tu memoria
a recibir la muerte,
que, obscura y muda, viene a deshacerte.
No hagas de otro caso,
pues se huye la vida paso a paso,
y, en mentidos placeres,
muriendo naces y viviendo mueres.
Cánsate ya, ¡oh mortal!, de fatigarte
en adquirir riquezas y tesoro;
que últimamente el tiempo ha de heredarte,
y al fin te dejarán la plata y oro.
Vive para ti solo, si puedieres;
pues sólo para ti, si mueres, mueres.
