8/11/2009

hot & cold

No dije adiós,
ni me quedé mirando mientras se iba, por miedo a enamorarme de los recuerdos.
No pedí direcciones, por miedo a enamorarme de las distancias,
ni números, ni email, por miedo a enamorarme de las palabras.
No le dije cosas bonitas, por miedo a enamorarme de las sonrisas,
ni tampoco que volveríamos a vernos, por miedo a enamorarme de las esperas.
Sólo la besé, temeroso de enamorarme de la soledad,
y mientras lo hacía, lentamente, intensamente,
comprendí que me estaba enamorando de sus besos.
Pero no le dije adiós, por miedo a enamorarme de las despedidas.

1 Comments:

At 23/8/09 16:50, Blogger Bicho said...

Juer, que bonito. Cuando te pones "meláncolico" acabo con la piel de gallina ^^

Un besote!

 

Publicar un comentario

<< Home